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87,50 € (Precio por Pieza)
Fecha de disponibilidad:
| 3400-3600 gramos | 87,50 € / Pieza |
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Pide salmón fresco de calidad capturado en el Atlántico y seleccionado en la lonja la misma mañana del envío. Cada pieza que sale de la casa pesa entre 3.400 y 3.600 gramos aproximadamente y llega con carne firme, color rosado natural y ese sabor suave y jugoso que define al pescado bien tratado desde el primer minuto tras la captura. Es una de las referencias más versátiles de nuestra selección de pescados frescos, junto a lubina, dorada, rodaballo o merluza de pincho.
Esta ficha te da los datos para elegir el formato que mejor encaja con tu cocina y planificar la cena sin sorpresas. Para redondear la mesa con crustáceos y bivalvos, echa un vistazo al marisco gallego del día, a las mariscadas preparadas o a los vinos gallegos en tienda para el maridaje. El transporte es refrigerado y llega en tan solo 24 horas a toda España peninsular: 10 € de portes, gratuito a partir de 120 € de pedido. Para asesoramiento sobre cantidades, formato o fecha de entrega, llama al 986 439 677 y te atiende una persona. Galicia Marisco lleva enviando producto del mar desde 2012 con un sistema de embalaje isotérmico contrastado que preserva la máxima frescura hasta la apertura de la caja.
Aquí no compras al distribuidor ni al mayorista intermedio. El equipo baja cada mañana al puerto y selecciona pieza a pieza el género del día. Ese es el modelo desde 2012 y es lo que permite que el ejemplar que adquieres por Internet salga hacia tu domicilio ese mismo día, con la refrigeración intacta y un margen de tiempo que la pescadería tradicional del interior no puede igualar. La pescadería online especializada tiene sentido justamente por esto: acortar el trayecto entre el mar y tu cocina hasta dejarlo en un día.
Cerrar la compra salmón fresco aquí es apostar por una pieza del Atlántico con talla óptima, piel brillante, ojos limpios y carne prieta al tacto. Ese control previo se traduce en un producto que llega tierno, con la textura elástica del pescado del día. Nada de género con cinco manipulaciones a la espalda. Nada de piezas que llevan dos jornadas en cámara. Lo que compras hoy en la web es lo que preparamos y expedimos hoy. Si te preguntas dónde encontrar producto realmente fresco por Internet, este es el canal directo con acceso al salmón online del catálogo.
Comprar así incluye además la libertad de elegir cómo lo quieres. La pieza puede llegar entera con escamas, entera sin escamas, cortada en rodajas o transformada en filetes limpios listos para la sartén. Todo se prepara artesanalmente en nuestras instalaciones, sin conservantes ni químicos, y se envasa según el formato que hayas seleccionado. Si prefieres reserva para más de una semana, la caja incluye la parte cortada en formato envasado al vacío para pasarla directa al congelador. Ese detalle marca la diferencia con la pescadería estándar del barrio: tú decides el corte, no el pescadero por ti. Al agrupar el pedido con otros productos del catálogo hasta cruzar el umbral de porte gratuito consigues además el mejor precio por unidad, algo que en la pescadería de calle no ocurre.
La pieza estándar pesa entre 3.400 y 3.600 gramos en función de la captura. A partir de ese peso, tú eliges cómo la quieres recibir. Los cuatro formatos habituales cubren prácticamente cualquier necesidad de cocina doméstica y de cocina para invitados.
Salmón entero con escamas. La opción para quien prefiere el género tal cual llega del puerto, sin manipulación previa. Ideal si eres de los que prefieren limpiar y despiezar en casa por hábito. Llega en pieza única perfectamente refrigerada, con la piel intacta y las escamas conservadas hasta el momento de la preparación.
Pieza entera sin escamas. El punto medio entre pescado crudo y filete limpio. Lo recibes con la piel raspada y las tripas retiradas, listo para el horno a lo grande o para cortar tú en casa según convenga. Es el formato natural para presentar el pescado al horno el día de la comida, con guarnición de verduras y limón. La textura firme y el tono rosado destacan especialmente cuando la pieza sale enterita del horno.
Cortes transversales. El corte clásico en secciones para guisos, para sartén rápida y para raciones individuales controladas. Cortamos la pieza en secciones transversales de grosor uniforme, sin astillas de espina, para que cada plato rinda igual en la mesa. Es el corte con el que la mayoría de clientes se sienten cómodos en la cocina diaria y el que mejor tolera técnicas de cocción exprés.
Corte central grueso. El lomo sale de la parte central del pescado, sin espinas grandes, con la carne más gruesa y el mejor aprovechamiento de sabor. De ahí salimos hacia el corte rectangular sin piel cuando lo pides así, listo para sartén, wok o tacos limpios para técnicas asiáticas.
Al vacío individual. Cualquiera de los formatos anteriores se puede recibir cortado y sellado al vacío en formato manejable para que puede congelar directamente en casa sin manipulación adicional. Sin conservantes, sin aditivos, solo pieza fresca preservada por presión. La carne prieta y las piezas enteras o troceadas mantienen el color y la firmeza tras la congelación siempre que respetes el frío desde la recepción de la caja.
El salmón es el pescado azul más popular de la carta y su ficha nutricional explica buena parte del interés. La carne aporta proteínas de alta biodisponibilidad con todos los aminoácidos esenciales y una densidad de nutrientes difícil de igualar en otras piezas del mar de esta accesibilidad. Es una excelente fuente de proteínas con un valor por ración que compite de tú a tú con carnes magras y con un alto contenido en proteínas por gramo comestible.
El argumento principal para meterlo en la dieta equilibrada semanal son las grasas poliinsaturadas. La carne es rico en proteínas y ácidos grasos omega-3 de cadena larga (EPA y DHA), los mismos que la literatura científica asocia al cardiovascular y a la salud metabólica general. Estos lípidos son de los pocos que el cuerpo humano no sintetiza en cantidad suficiente y que sí obtenemos con eficacia desde el mar. Una ración regular aporta el perfil que la nutrición actual considera beneficiosas para la salud, con un balance interesante entre densidad calórica y aporte funcional para deportistas y para dietas de mantenimiento muscular. Por eso este ejemplar resulta también un aporte de proteína completa en términos absolutos, con una densidad que difícilmente encuentras en carnes de coste equivalente.
En vitaminas y minerales, aparece la vitamina D y B12 en cantidades notables (la B12 destaca especialmente por su papel en el sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos), acompañadas por selenio, potasio y fósforo entre los minerales esenciales más significativos.
Frente al pescado blanco (merluza, lenguado, lubina), este ejemplar tiene más grasa por ración y por tanto más aporte energético, pero esa grasa es la parte más interesante del azul. Un dato biológico curioso: el atlántico completa su ciclo vital entre agua dulce y agua salada, nace en el río, migra al mar y regresa a desovar. Esa doble adaptación fisiológica influye en el perfil lipídico de la carne. Frente al salmón ahumado curado industrialmente que encuentras en supermercados (con sal, humo y conservantes añadidos), la pieza fresca del día conserva el sabor limpio original sin transformaciones químicas.
Cocinar este pescado es una de las cosas más agradecidas de la cocina doméstica porque tolera muchas técnicas sin perder personalidad. La preparación correcta depende sobre todo del formato que hayas pedido y del tiempo del que dispongas. Estos son los cinco caminos habituales.
A la plancha. El más rápido. La sección cortada o el corte limpio van a la sartén bien caliente con un hilo de aceite de oliva, dos minutos por el lado de la piel, uno por el otro. El interior se preserva tierno si retiras la pieza antes de que la carne pierda transparencia total. Sal en escamas al final, un chorro de limón y poco más hace falta.
Al horno. Ideal para pieza completa o para parte central gruesa. Hornear al salmón sin escamas a 180 °C durante 20-25 minutos con un lecho de verduras y patata panadera es la manera más agradecida de servirlo cuando hay comensales. La carne queda melosa, con un sabor exquisito si respetas los tiempos y no te pasas de horno.
Sartén y guiso. El pescado admite freír ligeramente cuando se corta en tacos y se prepara al estilo oriental, empanado con panko o marinado previamente en soja. Para guisado conviene taco grueso: un guiso marinero con patata, pimiento y azafrán le sienta especialmente bien en meses fríos. La grasa natural del azul integra bien los caldos y aporta cuerpo al plato.
Curado en sal. El proceso de curar la pieza con sal y azúcar durante 24-48 horas produce el clásico gravlax nórdico, un método casero excelente sobre pan de centeno. Es una técnica larga pero agradecidísima para desayunos, aperitivos o brunchs de fin de semana. También admite marinados cortos en cítricos para una versión más suave.
Crudo japonés y hawaiano. Aquí la especie brilla en la cocina moderna. Los tacos limpios sin piel son la base del corte crudo estilo japonés al modo tradicional, del bowl hawaiano combinado con arroz, aguacate y salsa ponzu, y de los ceviches con lima, cebolla roja y cilantro. Cualquier consumo en crudo exige respetar rigurosamente el frío y, según normativa, congelar la pieza a -20 °C durante al menos 24 horas para eliminar anisakis: por eso el envasado al vacío para congelador que ofrecemos es ideal para quien piensa preparar estas recetas en casa. Ese trabajo previo es sencillo si el pescado llega sellado.
Cada pedido sale en caja isotérmica con gel de hielo mediante transporte urgente refrigerado. La entrega a domicilio llega en 24 horas a toda España peninsular (máximo 48 horas en zonas del extremo norte o sur según día de la semana). La caja está diseñada para que el pescado no sufra cambios térmicos durante el trayecto y para preservar la frescura hasta la apertura.
Los gastos de envío del pescado online son 10 € a toda la península y el porte queda gratuito a partir de 120 € de pedido. Es un umbral que se cruza sin dificultad al sumar dos piezas de pescado o una pieza más marisco o mariscada del catálogo. Consolidar el pedido y aprovechar el porte incluido es la forma inteligente de rentabilizar el pedido con producto premium.
Al abrir la caja, guardar la pieza en frío cuanto antes es la única regla estricta. Colócala en la parte más fría de la nevera (0-4 °C), envuelta en su papel o film original, sobre una bandeja para recoger cualquier gota de líquido. Aguanta perfectamente 48 horas en refrigeración desde la recepción sin perder textura ni sabor. Si pediste el formato al vacío, tira directo al congelador sin abrir la bolsa: se conserva varios meses en perfecto estado gracias a la cadena de frío ininterrumpida.
Cuando vayas a descongelar la parte sellada, pásala del congelador a la parte baja de la nevera la noche anterior. Nunca a temperatura ambiente ni bajo agua caliente. El descongelado lento en frío conserva la firmeza de la carne y evita la pérdida de jugos que castigaría el resultado final en el plato.
Si necesitas coordinar una fecha concreta de recepción, por ejemplo para una cena de fin de semana o una celebración familiar, indícalo al hacer el pedido o llama al 986 439 677. La salida se planifica desde la mañana del envío para cuadrar con tu disponibilidad y evitar sorpresas.
Una pieza estándar de 3.400 a 3.600 gramos rinde entre seis y ocho comensales generosos según el corte y el plato principal. Si vas a servirla como pieza entera al horno, calcula 400-500 gramos por persona incluyendo cabeza y espina. Si tiras de tacos o secciones limpias, baja la ración a 200-250 gramos por comensal. Para batch semanal familiar es una pieza que da varios servicios en distintas preparaciones si combinas técnicas rápidas, horno y una parte al vacío para el congelador. Si dudas con las cantidades para una cena concreta, llama al 986 439 677 y ajustamos el pedido en un minuto.
Sí, con una condición no negociable: cualquier receta en crudo (tartar, curado corto, tataki apenas marcado o tacos limpios estilo japonés) exige congelar previamente la pieza a -20 °C durante al menos 24 horas para eliminar el riesgo de anisakis según normativa española. La opción práctica es pedirla directamente envasada al vacío al hacer la compra, meterla al congelador al recibirla, y descongelar lentamente en nevera la noche antes de servir. La firmeza y el sabor se mantienen intactos tras el proceso y así respetas la seguridad alimentaria sin renunciar a las preparaciones asiáticas.
Al abrir la caja isotérmica, saca la pieza y colócala en la parte baja de la nevera a 0-4 °C, envuelta en su papel original o en film, sobre una bandeja que recoja cualquier resto de líquido. Aguanta 48 horas sin perder calidad significativa. Si no piensas cocinarlo en ese margen, mejor pasarlo al congelador directamente. Mantenerlo en la parte más fría del frigorífico y no dejarlo a temperatura ambiente son las dos reglas para conservar el género en su punto. Nunca lo laves antes de guardarlo: el agua acelera el deterioro. Enjuaga justo antes de cocinar.
Absolutamente. De hecho es la opción recomendada si el consumo previsto va más allá de 48 horas o si vas a preparar sushi, tartar o cualquier receta en crudo. Cuando hagas el pedido, marca la casilla de sellado al vacío en el formato que prefieras (pieza completa, corte central o troceado). Recibirás la pieza cerrada en bolsa lista para pasar directa al congelador sin manipulación adicional. Así se conserva la calidad varios meses. Para descongelar, del congelador a la nevera la noche anterior; nunca al microondas ni bajo grifo caliente.
El atlántico tiene disponibilidad prácticamente todo el año en los mercados de pescado gracias al ciclo natural de la especie y al circuito de captura del Atlántico norte. La calidad es consistente durante los doce meses, con matices puntuales de textura y color según la época. Si quieres saber qué piezas hay disponibles hoy, qué formato aconsejamos según tu preparación o si prefieres ajustar el pedido a una fecha concreta, llama al 986 439 677 o escribe a info@galiciamarisco.com. Confirmamos capturas del día antes de cerrar el pedido y planificamos la salida para que llegue en perfectas condiciones al día que necesites.