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| 900-1100 gramos | 88,00 € / Pieza |
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Vendemos el besugo a precio por pieza, y esa es la primera ventaja frente a comprarlo al peso: sabes lo que pagas antes de pasar por caja. Cada ejemplar pesa entre 900 y 1.100 gramos y sale de las lonjas gallegas hacia tu casa en la presentación que elijas en el desplegable, entero con escamas, entero sin ellas, sin espina o abierto en libro. En la sección de pescado online lo encuentras con las demás piezas del día, y si quieres sumar vino gallego o una empanada, la pescadería online reúne el catálogo entero. ¿Dudas con la presentación? Marca el 986 439 677 y te atiende alguien del equipo.
La talla que trabajamos es una sola y está pensada para resolver una comida de dos o tres personas sin que sobre ni falte. Hablamos de un ejemplar de buen porte, con la carne blanca, sabrosa y firme que lo ha convertido en uno de los pescados más valorados de la mesa gallega.
Lo que eliges en la ficha es cómo quieres recibirlo, y cada opción tiene su lógica:
Entero con escamas. Para quien prefiere hacer el trabajo en casa o quiere presentar la pieza tal como sale del agua. Las escamas protegen la piel si lo vas a asar a la brasa.
Entero sin escamas. Llega con la piel lista y es la opción más habitual para asar. Lo metes en la bandeja y no tienes que pelearte con nada.
En filetes. Sin espina central, listo para la sartén o la parrilla, que es justo donde más cómodo resulta trabajarlo sin huesos.
Abierto en libro. Partido por el lomo y extendido, sin perder la forma del pez. Es la presentación que más luce en una fuente y la que menos tarda en hacerse.
Un detalle que conviene tener claro: después de limpiarlo, el peso se reduce respecto al que tenía en bruto. Esa merma es normal en cualquier pescado entero y es la razón de que el importe vaya referido a la pieza completa y no al peso final que llega a la mesa.
Si dudas entre una opción y otra, llámanos y lo cuadramos contigo según lo que tengas pensado.
El importe de cada pieza lo tienes actualizado en el desplegable, sobre estas líneas. No lo fijamos en el texto porque cambia según lo que entra en la subasta, y una cifra escrita aquí envejecería en pocos días.
Tres factores lo empujan arriba o abajo. Primero, la captura del día: cuando el temporal impide salir a faenar llega menos género a subasta y la puja se encarece en cuestión de horas. La segunda es el tamaño, porque los ejemplares grandes escasean más y rinden más carne aprovechable. La tercera es el calendario.
Ese último punto es el que más pesa con esta especie. Su demanda se dispara en diciembre, cuando más se pide para la cena de Nochebuena, y es la época en la que la cotización se pone más alta. Si lo quieres para esas fechas, nuestra recomendación es hacer la compra con antelación y, si te conviene, congelarlo en casa: al tratarse de un producto que no sufre manipulaciones, conserva su sabor y su calidad cuando lo sacas.
Fuera de las fiestas, el mismo pescado se encuentra a mejor precio y con más facilidad, así que es un buen momento para probarlo sin la presión de una fecha señalada.
Si comparas con otras ofertas, mira primero si se cobra por pieza o al peso, y en si el ejemplar va entero o ya listo. Con nosotros pagas por la pieza completa, en la presentación que elijas, y el trabajo de limpieza va incluido.
Pocos pescados tienen un vínculo tan fuerte con unas fechas concretas. En muchas casas del norte la cena de Nochebuena no se entiende sin una pieza asada en el centro de la mesa, y esa tradición explica buena parte de su fama.
La especie que trabajamos es la Pagellus bogaraveo: el pez besugo gallego que llega de las rías. Lo compramos en las principales lonjas de Galicia, con las que trabajamos en estrecha colaboración, y sale hacia tu casa en la presentación que hayas marcado.
Su carne es blanca, firme y sabrosa, de las que aguantan bien el calor sin secarse si se respeta el punto. Tiene la textura suficiente para servirse entera y el sabor necesario para no depender de aderezos complicados: con aceite, un poco de vino blanco y patata, ya funciona.
Precisamente por eso es una apuesta segura para una comida importante. Es un producto que gusta a casi todo el mundo, que se presenta de forma vistosa y que no exige técnica especial para cocinar. Lo único que pide es que lo compres bien y lo trates con cuidado.
Si buscas comprar besugo online para unas fiestas, te conviene reservarlo con tiempo. En diciembre es cuando más sale, y reservar con margen te asegura la pieza que quieres.
La elaboración más clásica es la asada con patatas, y tiene un truco que marca la diferencia: calentar el horno a doscientos grados durante quince minutos antes de meter el pescado. Ese primer golpe de calor sella la carne y hace que retenga todo su jugo, de forma que no queda seco.
Antes de nada, enjuaga la pieza rápido en agua salada y sécala bien. Monta una cama de patatas en láminas finas, con cebolla y un chorro de aceite, y dales un adelanto de calor para que se ablanden. Después coloca la pieza encima, con unas tiras de limón en la tripa, un poco de ajo laminado y un chorro de vino blanco. Con unas tijeras puedes recortar antes cada aleta para que no se queme. El tiempo dependerá del grosor, pero el punto lo notas cuando la carne se separa fácil de la espina.
A la plancha es otra opción excelente, sobre todo con el formato abierto en libro. Plancha bien caliente, sal gruesa, un hilo de aceite y unas rodajas de cítrico por encima al servir. Es la forma más directa de apreciar su sabor.
Para la sartén o la parrilla, la mejor opción es el formato sin espina, porque se manejan con comodidad y se hacen en pocos minutos. Con un refrito por encima y unas gotas de vinagre, tienes un plato de diario resuelto en pocos minutos.
Si te sobra algo, la carne desmigada sirve para un arroz o para rellenar unos pimientos con una salsa ligera. Es un pescado que da juego mucho más allá de la cena de fiesta.
Además de su sabor, esta pieza tiene un perfil nutricional que encaja muy bien en una alimentación equilibrada. Es una buena fuente de proteínas, y en concreto de proteínas de alto valor biológico, las que aportan todos los aminoácidos que el cuerpo necesita.
Su contenido en grasa es moderado, lo que le da una carne jugosa sin resultar pesada. Aporta además vitaminas y minerales propios del pescado de mar, y cada nutriente llega en una ración que se digiere bien.
Por eso sirve igual para la comida de un niño que para la de un adulto que vigila lo que come. Es un pescado blanco en sabor y textura, de preparación sencilla sin añadir aceite de más, que encaja tanto en una dieta cuidada como en una comida de celebración. Con una pieza asada y una ensalada al lado tienes una comida completa y ligera, sin recurrir a fritos ni rebozados.
Cuidamos mucho cómo viaja, porque la frescura es lo primero que se nota al abrir la caja. Cada pieza va en caja isotérmica, aislada del exterior y con la cadena de frío controlada durante todo el trayecto, hasta llegar a tu puerta en perfectas condiciones.
Hacemos envíos a toda España, y al tramitar la compra ves el plazo estimado y los gastos de envío, que dependen del importe de tu carrito: a partir de cierta cantidad, los portes salen gratis. Si lo necesitas para una fecha concreta, avísanos y organizamos la salida contigo.
En nuestra tienda online de pescado lo tienes disponible en sus cuatro presentaciones, y el pago es seguro durante todo el proceso. Al recibirlo, guárdalo en la zona más fría del frigorífico y, si no lo vas a usar pronto, congélalo cuanto antes en su bolsa. Para descongelarlo, sácalo con antelación a la nevera: nada de agua ni de microondas, que estropean la textura.
Es la manera de llevar lo mejor del mar gallego hasta tu casa sin desplazarte a ningún mercado.
Si estás montando una comida completa, aprovecha el mismo pedido para sumar otras piezas: la caja es la misma y el porte también.
Entre los pescados, la lubina salvaje y la cola de rape negro son dos opciones que comparten mesa sin problema, y el salmón encaja si buscas un segundo con más sabor. Para abrir la comida, cualquier crustáceo funciona: una ración de gamba blanca de Huelva o el langostino salvaje son entrantes que gustan a todo el mundo.
Así resuelves la compra de una celebración en un solo paso, con todo listo para llegar el mismo día. Pídelo con tiempo si es para Navidad, porque es cuando más se mueve el género y conviene asegurar la salida.
Por pieza. Cada ejemplar pesa entre 900 y 1.100 gramos, y el importe que ves en la ficha corresponde a la unidad completa en la presentación que elijas, no al kilo. Así sabes lo que vas a pagar desde el principio, sin sorpresas al pesar.
Fíjate en tres datos: procedencia, peso de cada ejemplar y forma de transporte. Los tres están en esta ficha: procede de las lonjas gallegas, cada pieza tiene un peso definido y viaja en caja isotérmica con la cadena de frío controlada. Si tienes cualquier duda, llámanos o escríbenos a info@galiciamarisco.com y resolvemos la duda antes del pago.
Para asar, entero sin escamas. Para la plancha, abierto en libro. Para la sartén o la parrilla, sin espina. Y si quieres hacer tú todo el trabajo o presentarlo tal como sale del agua, entero con escamas.
Sí, y es lo recomendable si no lo vas a comer en los primeros días. Como no sufre manipulaciones, conserva su sabor y su calidad. Mételo en el congelador lo antes posible y, para descongelarlo, déjalo en la nevera con antelación.
Una pieza como la nuestra da para dos o tres comensales como principal, contando con la merma de la cabeza y la espina. Para una mesa de seis, lo habitual es pedir dos piezas. Si nos dices cuántos sois, te orientamos antes de pagar y te quedas tranquilo con el besugo a precio cerrado.