Ningún producto
5,90 € (Precio por Pieza)
PRODUCTO 100% NATURAL y 100% CORAL, ultracongelado en la mejor época del año (cuando más coral tiene). Foto 100% real de la vieira que trabajamos. Procedencia: Reino Unido en el caso de que la Gallega esté en época de tener poco coral.
Por el camino se va descongelando, llega listo para preparar en el día, o meterlo en la nevera y consumirlo en los 2 días siguientes.
| Grande | 5,90 € / Pieza |
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La vieira congelada que vendemos es un producto cien por cien natural, con todo su coral, y se congela justo en la época del año en que más coral tiene, que es cuando mejor está. Se vende por pieza, en talla grande, y la foto de la ficha es real: lo que ves es lo que recibes. Durante el trayecto se va descongelando, de modo que llega lista para prepararla ese mismo día o para guardarla en el frigorífico y consumirla poco después. La encuentras con el resto de referencias en nuestro marisco online, y si quieres sumar pescado o un vino al pedido, la pescadería online tiene todo el surtido. Para dudas, el 986 439 677 te atiende antes de pagar.
Lo primero que llama la atención al abrirla es el coral. Esa parte que acompaña al músculo es lo que distingue una buena pieza de una mediocre, y también lo que más gusto aporta en la fuente. Por eso la seleccionamos en el momento del año en que lo tiene más desarrollado: es la única forma de asegurar que llega a tu mesa con ese aspecto.
El molusco tiene forma de abanico, con la valva superior plana y la inferior más grande, de manera que los bordes no encajan del todo y la de abajo sobresale. Mide en torno a quince centímetros de diámetro, un tamaño que luce en cualquier fuente y que da para una ración generosa por pieza. Esa misma concha es la que se ha convertido en el símbolo del peregrino del Camino de Santiago.
Su carne tiene un sabor delicado y una textura tierna, con un punto dulce que se aprecia mejor cuanto menos se tapa. No necesita grandes elaboraciones: basta con calentar bien la sartén y poner un hilo de aceite de oliva, sal y pimienta. Lo único que pide es una cocción corta, alrededor de 1 minuto por cada lado para que la carne no se seque, y da igual que uses sartén o freidora de aire (airfryer): manda el tiempo, no el aparato. Es de esos productos que hacen fácil quedar bien.
Es un producto cien por cien natural, y por eso conserva sus cualidades después de descongelarse. La recibes tal cual se congeló, en el mejor momento del coral, y eso se nota en cuanto la pruebas.
Cada pieza que sale de nuestras instalaciones es como la de la foto de la ficha, que es real y no de catálogo. Si dudas sobre cuántas pedir o sobre el mejor momento para hacer el pedido, escríbenos a info@galiciamarisco.com y te orientamos sin compromiso antes de pagar.
El precio de la vieira que ves en la ficha es por pieza, no al peso, y eso hace muy sencillo calcular lo que necesitas: tantas personas, tantas unidades. Si hay alguna promoción activa, aparece directamente en la ficha junto a las demás ofertas del momento.
Sobre el origen, preferimos ser claros. Trabajamos la gallega cuando está en temporada, que es cuando tiene buen coral. Si en algún momento la de las rías tiene poco coral, optamos por la que procede del Reino Unido, de aguas frías y limpias, que en esa época llega en mejores condiciones. El criterio es siempre el mismo: que la pieza que recibes tenga el coral que esperas.
Esa forma de trabajar nos permite ofrecer el mismo nivel de calidad durante todo el año, sin depender de que la temporada en una zona concreta sea buena o mala. Lo que cambia según el momento es la procedencia; lo que no cambia es el estándar.
Al comparar importes, fíjate en si te venden la pieza completa con su caparazón o solo el músculo, y en si lleva o no el coral. No es lo mismo, y la diferencia se nota tanto en la presentación como en el resultado final. Con nosotros la pieza llega entera, con coral y en talla grande.
Los portes dependen del total de tu carrito y, a partir de cierta cantidad, son gratis. Merece la pena tenerlo en cuenta si estás pensando en añadir más referencias a la caja.
Viaja congelada y se va descongelando por el camino, así que al recibirla ya tienes hecho buena parte del trabajo. Llega preparada para que la uses ese mismo día, o para que la guardes en la nevera y la consumas poco después.
Si te has adelantado y no la vas a usar enseguida, lo aconsejable es no volver a congelar una pieza que ya ha empezado a descongelarse, porque la carne pierde jugosidad. Por eso conviene pedirla con la fecha bien calculada, sobre todo si es para una cena concreta. Nosotros nos ocupamos de congelar cada partida en su mejor momento; a ti solo te toca elegir el día.
Para descongelar las vieiras en casa, cuando las tengas completamente congeladas, el mejor método es el lento: pásalas al frigorífico la noche antes, dentro de un recipiente que recoja el líquido que suelten. Ni se te ocurra meterlas en agua caliente o en el microondas, que cuecen la carne por fuera y la dejan gomosa.
Antes de llevarlas al fuego, sécalas bien con papel absorbente. Unas piezas bien secas se doran mucho mejor y no sueltan agua en la sartén, que es el error más común. Con ese pequeño gesto el resultado mejora de forma notable.
Si tienes dudas sobre cuándo hacer el pedido para que llegue en el punto justo, llámanos al 986 439 677 y lo organizamos juntos. Te diremos qué día conviene que salga la caja según la fecha de tu comida, y así no tendrás que preocuparte por guardarla ni por descongelarla a contrarreloj.
Una pieza de esta talla, entera y con su coral, sirve para las elaboraciones de siempre sin que tengas que buscar nada más. Es la que se usa para las vieiras a la gallega, en su propia valva con cebolla pochada, tomate y pan rallado; para unas vieiras a la plancha con jamón serrano o ensartadas en una brocheta para el aperitivo; o para gratinarlas con una bechamel ligera, una crema suave o la salsa que prefieras. Fuera de la concha, la carne de vieira picada es también un ingrediente de lujo para un arroz, un caldo, un salteado de verdura o el relleno de unas empanadillas. Sea cual sea la receta que tengas en mente, el coral llega intacto, y es lo que más se luce en la fuente.
Como el importe es por unidad, calcular el pedido es sencillo. Una pieza por comensal si va de entrante y dos si es el centro de la comida; para un aperitivo con más cosas en la mesa, con una por cabeza suele bastar. Si dudas, dinos cuántos sois y qué vas a preparar y te ayudamos a cuadrar el número antes de confirmar.
Para la versión tradicional en su valva, en casa solo necesitas cebolla, aceite de oliva y pan rallado; lo demás lo pone la pieza. Es una compra cómoda por eso mismo: no obliga a buscar ningún ingrediente difícil y la receta sale con lo que hay en cualquier despensa. Si quieres sumar otro marisco a la misma caja, más abajo tienes algunas ideas.
Pedirla lleva un par de minutos. En la ficha eliges cuántas quieres, las añades al carrito y pasas al pago, que admite tarjeta o transferencia. Antes de cerrar ves el total con el transporte incluido, así que no hay sorpresas al final. Si la quieres para un día concreto, déjalo indicado en el pedido y preparamos la salida en función de esa fecha, de modo que llegue cuando la necesitas y no tengas que guardarla más de la cuenta.
Al abrir la caja, comprueba el contenido en cuanto la recibas. Si alguna pieza no llega como esperabas, avísanos ese mismo día por teléfono o por correo, con una foto si puedes, y buscamos la solución contigo. Trabajamos así desde 2012 con todo lo que sale de nuestras instalaciones, y es lo que nos permite asegurar que lo que pagas es lo que te llega.
Es uno de los productos más cotizados de la costa y uno de los más presentes en las mesas de las fiestas. Su presencia en el menú de Nochebuena o de fin de año es casi obligada en muchas casas, y no es casualidad: une elegancia y sabor con una preparación que se resuelve en 10 minutos.
La pieza grande que trabajamos luce en la fuente cuando tienes invitados, y es apta para quien tiene poca mano en los fogones. El coral aporta color a la fuente y un gusto intenso que la distingue de cualquier otro entrante.
Como llega congelada y se mantiene en perfectas condiciones hasta que la descongelas, te permite planificar con calma y no depender de encontrar producto bueno en el último momento. Esa es la gran ventaja frente a buscarla sobre la marcha en plenas fiestas, cuando todo escasea.
Pídela con antelación si es para las fiestas. En esas fechas la demanda se dispara y es cuando más conviene asegurar la salida con el día que necesitas. Como el producto llega congelado, puedes adelantar el pedido unos días sin perder nada de calidad, y quitarte esa preocupación de encima mucho antes de que empiecen las prisas.
En la misma caja puedes sumar otras referencias del catálogo y aprovechar un único porte. Si estás montando una fuente variada, el bogavante azul y las ostras son dos complementos que elevan cualquier fuente. El mejillón gallego o el langostino son un buen arranque para la comida, y la merluza de pincho resuelve el segundo si quieres combinar con pescado.
Todo viaja junto, con la cadena de frío controlada y en caja isotérmica, para que llegue a domicilio en las mismas condiciones. Es una manera cómoda de resolver la comida de una celebración en un solo paso. Y para acompañar, en la sección de vinos tienes blancos con los que este molusco luce todavía más: añade una botella a la misma caja y llega todo a la vez, sin pedidos sueltos ni esperas por separado. Así la mesa queda resuelta de principio a fin con un solo pedido en la web.
Si eres hostelero o necesitas cantidades mayores, consúltanos por teléfono o en info@galiciamarisco.com y te preparamos una propuesta. Te podemos recomendar la cantidad de piezas según el número de comensales, y las condiciones para pedidos grandes.
Por pieza. Cada unidad es una pieza grande, entera y con su coral, y el importe de la ficha es el de esa unidad. Así sabes desde el principio lo que vas a pagar según el número de comensales.
Trabajamos la de nuestras rías cuando está en temporada y tiene buen coral. Cuando la de las rías tiene poco, la sustituimos por la del Reino Unido, para que la pieza que recibes tenga siempre el coral que esperas. La ficha lo indica con claridad.
Viaja congelada en caja isotérmica y con la cadena de frío controlada. Por el camino se va descongelando, así que llega lista para preparar ese mismo día o para guardarla en el frigorífico y consumirla poco después. No conviene volver a congelarla.
Con tarjeta de débito o crédito, o por transferencia bancaria, según prefieras. El proceso es seguro y al finalizar ves el resumen con los gastos de transporte antes de confirmar.
Sí. Precisamente por eso elegimos congelarla en la época en que más coral tiene y, cuando la de nuestras rías no lo tiene bien desarrollado, cambiamos de procedencia. El coral es lo que distingue una buena vieira congelada y lo que buscas al abrir la caja, así que es el criterio con el que seleccionamos cada partida.