Ningún producto
39,00 € (Precio por 500 gramos)
*Mediana = entre 8 y 10 piezas por cada 500 gramos
Grande = 5-6 piezas por cada 500 gramos
Extra = 3-4 piezas por cada 500 gramos
Premium Gourmet. Nunca ha sido congelado.
| Mediana | 39,00 € / 500 gramos |
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| Grande | 54,00 € / 500 gramos |
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La cigala mediana sale aproximadamente a 48 € el kilo. La grande, a 58 € el kilo. Producto fresco del puerto pontevedrés, capturado en aguas profundas, sin pasar por cámaras de congelación. Lo que recibes en casa es lo mismo que estaba en el agua hace pocas horas.
Llevamos vendiendo cigala fresca desde el catálogo gallego online desde hace años y sigue siendo uno de los productos que más repiten los clientes. No por casualidad. Una cigala de las nasas del fondo gallego, hecha al fuego o cocida en agua salada, tiene un sabor que ningún producto importado puede imitar. Aquí abajo te dejo las cosas claras: precio según tamaño, cuánto pedir por persona, cómo te llega y cómo cocinarla. Sin perder un gramo por el camino y con la calidad y frescura propia del marisco gallego de lonja.
Vamos a lo que importa. El precio de la cigala fresca depende del tamaño y del momento de la subasta en lonja, así que los números bailan algo a lo largo del año. Pero te doy referencias firmes con las que trabajamos en nuestro catálogo gallego:
Compramos a diario en el puerto pontevedrés, sin pasar por mayoristas ni distribuidores. Eso significa que el precio que pagas en nuestra ficha de cigalas frescas es prácticamente el de lonja más nuestro margen. Ningún intermediario por el medio. Compra marisco que sale del Atlántico gallego esa misma mañana y a las pocas horas ya está empaquetado para tu casa.
Hay quien busca cigala más barata. La hay, claro. Cigala congelada de importación a 25-30 €/kg, cigala atlántica genérica a 35 €. Pero estamos hablando de otro producto. Nephrops Norvegicus de fondo arenoso, capturada en nasa, sin tratamiento de frío industrial. No es lo mismo. Y si te has tomado la molestia de buscar cigala fresca de origen gallego para tu mesa, es precisamente porque ya intuyes esa diferencia.
Esta pregunta me la hacen cada semana, así que te lo dejo claro. Calcula entre 300 y 500 gramos de cigala fresca por comensal si va a ser plato principal. Si es entrante o forma parte de unas mariscadas con más género, con 200 gramos por cabeza vas bien servido.
Te lo pongo en piezas para que sea más fácil:
Sobre el peso por pieza. Una cigala mediana ronda los 50-65 gramos. Las grandes pasan de los 100 gramos, y las extra fácilmente superan los 150 gramos por unidad, con esa textura prieta tan característica que se desprende limpia al partirla. Es producto gourmet de tamaño pequeño comparado con el bogavante, pero con un sabor mucho más concentrado en cada bocado.
Si no tienes claro qué calibre te conviene, llámanos al 986 439 677 y te ayudamos a montar el pedido en dos minutos.
Aquí está una de las cosas que mejor funciona de nuestra selección de marisco gallego y que mucha gente no sabe. Puedes elegir entre cigala viva o cocida en el momento de hacer el pedido.
Viva: te las enviamos directamente desde el puerto, en su papel vegetal húmedo, con refrigeración profesional. Llegan moviéndose. Las cigalas vivas se prestan a cocer en casa con la receta tradicional, te lo explico en el siguiente apartado, pero también a la plancha o al horno si prefieres no cocerlas en agua.
Cocidas: las cocemos nosotros en nuestro cocedero propio el mismo día del envío. Saber cocerlas tiene su técnica y mucha gente la falla en casa: o se pasa y la carne se vuelve gomosa, o se queda corta y queda cruda. Si las quieres listas para emplatar, esta es tu opción. Llegan con todo el sabor a mar concentrado, perfectas para servir tal cual con un poco de mahonesa casera o limón.
Te recomiendo según el caso. Para una mariscada fría tipo aperitivo de Navidad, cocidas. Para cocerlas a la plancha o al horno, vivas. Para un arroz caldoso, vivas, porque la cabeza fresca da un fondo brutal. Tú decides cómo las quieres y nosotros las enviamos como prefieras.
La cigala admite tres preparaciones clásicas y todas funcionan si el producto gallego es bueno. Te las cuento rápido.
A la plancha, mi favorita. Plancha bien caliente, un chorro de aceite, sal gorda en escamas. Las cigalas vivas las partes por la mitad longitudinalmente con un cuchillo bien afilado, cabeza incluida. Las pones boca abajo dos minutos, las giras un minuto más. Por encima ajo picado fino y perejil al final. El jugo que sueltan ahí es oro puro. Mojas pan y ya tienes media cena resuelta.
Cocer cigalas en casa, si las has pedido vivas y prefieres esta vía. Agua de mar o, en su defecto, agua con sal a razón de 60 gramos de sal por litro. Cuando rompa a hervir, las echas, esperas a que el agua vuelva a hervir, y cuentas dos minutos exactos para cocer las medianas, tres para cocer las grandes. Cocer enteras siempre, sin trocearlas. Las sacas, las pasas por agua con hielo unos segundos para cortar la cocción y luego escurridas. Cocer así de simple, sin misterios. Punto. No hace falta más.
Al horno, opción menos habitual pero espectacular para una cena con invitados. Partidas por la mitad, sobre bandeja con sal gorda, ajo y aceite. Horno fuerte, 220 grados, seis minutos. Sale con la carne tierna y el aroma de las cabezas tostadas inunda toda la casa.
Y un consejo. Pasarse al cocer es el error más típico. La cigala fresca pide tiempos cortos. Si la dejas más de la cuenta pierde esa textura sutil que la hace tan deseada. Mejor sacarla un punto antes y dejar que repose en su propio calor.
Te explico cómo funciona la logística porque es el motivo número uno por el que la gente duda al comprar marisco online. Y luego deja de dudar cuando recibe el primer pedido.
Hacemos compra en la lonja gallega por la mañana. El género de la subasta entra en nuestras instalaciones, se selecciona pieza a pieza y se prepara con tu nombre. Antes del mediodía sale a transporte urgente refrigerado, en caja isotérmica con gel de hielo, envasada de tal forma que la cadena de frío no se rompe en ningún momento del viaje. Al día siguiente lo recibes en cualquier punto de España peninsular. De Pontevedra a tu mesa en menos de 48 horas. Más fresco solo si vas tú directamente al puerto.
La conservación una vez en casa es sencilla. Cigala viva: en la parte baja del frigorífico, tapada con paño húmedo, aguanta 24 horas perfectamente. Cigala cocida: aguanta dos días en frío, tapada con film. Si no la vas a cocinar pronto, congela. Pero te digo lo mismo que con todo el producto del Atlántico: el sabor del mar se conserva mejor cuanto antes lo comas.
Los gastos de envío son 10 € a toda la península, y a partir de 120 € de pedido el envío refrigerado es gratis. Con dos bandejas de cigala grande ya entras en envío 24h gratuito, así que merece la pena cuadrar el pedido sumando algo más de nuestro pescado fresco o unas mariscadas . Si quieres enviar algún producto adicional junto con la cigala, dilo al hacer el pedido y lo metemos en la misma caja.
Quiero explicarte por qué este crustáceo concreto, capturado en los fondos arenosos del norte del océano Atlántico frente a las costas gallegas, es un auténtico manjar de los que merecen su sitio en cualquier mesa con criterio.
La Nephrops norvegicus de las rías baixas vive en aguas frías, profundas, con fondos de fango donde excava sus madrigueras. Esa es la clave del sabor excepcional que tiene. El agua fría hace que la carne crezca lenta, prieta, con esa textura firme que se nota al primer mordisco. Mide entre 12 y 24 cm de longitud, cabeza incluida, y tiene esas pinzas finas que tantos confunden con las de una pequeña langosta. La pesca tradicional con nasa o arrastre de fondo respeta los ciclos del animal y permite que las capturas sean sostenibles año tras año. Pocos productos gallegos pueden presumir de una trazabilidad tan limpia.
Nutricionalmente es un producto que vale doble. Alta en proteína de calidad, baja en grasas, con omega-3 de los buenos. No es comida diaria, claro, pero sí un capricho que cuida tu salud además del paladar.
Las recetas tradicionales gallegas las usan en arroces caldosos, en empedrados, como complemento del arroz marinero, y por supuesto solas a la plancha con limón. El sabor a mar que sueltan en el plato es de los más intensos que vas a encontrar. Dulce, suave, con ese final ligeramente yodado que solo da el Atlántico de verdad. Yo siempre digo que es un sabor intenso y elegante, sin estridencias. Auténtico sabor de las rías gallegas, ese sabor auténtico que reconoces a la primera mordida y que diferencia el producto gallego del importado.
Si quieres probarlas, entra en nuestra tienda online de marisco, elige tamaño y formato, y al día siguiente las tienes en casa. Y si tienes cualquier duda sobre cantidades para cenas especiales con la familia, sobre maridaje con vinos gallegos o sobre cómo prepararla en la mesa, llámanos al 986 439 677. Llevamos vendiendo marisco a domicilio desde 2012, miles de clientes repiten y la cigala gourmet es uno de los productos con más valoraciones del catálogo: 168 reseñas reales que hablan por sí solas. Marisco perfecto, máxima frescura, calidad del producto contrastada en cada envío con la frescura y calidad que avala más de una década de comercio gallego. El mejor marisco gallego a domicilio que vas a encontrar a la tarifa más justa, con garantía de frescura que respaldamos en cada caja gallega que sale del almacén.