Camaron Gallego

56,00 € (Precio por 250 gramos)

Actualizacion 1 septiembre 2025: Ya disponemos de camaron Gallego!!!

Premium Gourmet. Nunca ha sido congelado.

Grande 56,00 € / 250 gramos

 
Extra 83,00 € / 250 gramos

 

*Al tratarse de un producto delicado, por defecto sólo lo envíamos cocido. Si desea camarón vivo contacte con nosotros o indíquenoslo en el campo de observaciones que se muestra en el proceso de confirmar la compra.

En Galicia Marisco te ofrecemos el mejor camarón capturado en el Atlántico y de primera calidad.

Camarón gallego: el aperitivo que enamora a quien lo prueba

Yo siempre digo lo mismo a quien me pregunta: el mejor marisco es el que menos necesita. Agua, hielo y sal, un hervor cortísimo, y a la mesa. No necesita salsas, no necesita acompañamientos elaborados, no necesita nada que tape lo que ya trae de serie. Es un bocado que se defiende solo. Y eso, precisamente, es lo que lo hace excepcional.

Comprar camarón fresco online

Hace quince años, si querías producto de estas costas de verdad tenías que venir aquí o conocer a alguien que te lo mandara. La gente del interior se conformaba con lo que llegaba a la tienda de su barrio, que muchas veces era género de tres o cuatro días que ya no tenía ni color ni sabor. Eso ha cambiado por completo.

Hoy puedes pedirlo por internet y recibirlo al día siguiente en tu casa, con toda la calidad del producto recién capturado. Nosotros compramos a diario en los puertos de Vigo, Marín y las Rías Baixas. El camarón que seleccionamos por la mañana sale esa misma tarde hacia tu casa en envío refrigerado, con embalaje isotérmico y gel de hielo que mantiene la temperatura durante todo el trayecto. Enviamos a toda España peninsular con transporte urgente. El envío 24h es real, no un eslogan.

Entiendo que comprar marisco por internet genera desconfianza. Normal. Estás pagando por un producto delicado y quieres que llegue bien. Te queremos informar que, llevamos desde 2012 haciendo esto. Miles de pedidos, miles de clientes que repiten temporada tras temporada. El camarón de nuestra tienda tiene infinidad de reseñas de clientes reales. Si algo no funcionara, no tendríamos ni una. La gente no repite con quien le falla.

El envío cuesta 10 euros, y si tu pedido supera los 120 euros sale gratis. Si necesitas recibirlo un día concreto, indícalo al hacer el pedido y lo cuadramos. Y si te surge cualquier duda antes de comprar, llámanos al 986 439 677. No es un contestador, es una persona que conoce el producto y te puede asesorar. Que eso, hoy en día, no es fácil de encontrar.

Camarón de la ría: el auténtico sabor

Voy a explicarte algo que creo que es importante para entender por qué este marisco es diferente. El que nosotros vendemos se captura en las Rías Baixas, en zonas de captura muy concretas donde el agua tiene unas condiciones que no se dan en otros sitios. La ría funciona como un ecosistema semicerrado donde el agua dulce de los ríos se mezcla con la del mar. Eso crea un caldo de cultivo natural con una cantidad de nutrientes bestial. Y los camarones que crecen ahí desarrollan un sabor característico que no vas a encontrar en otro lado.

La pesca artesanal es clave en esto. Los barcos de bajura salen, echan las nasas, y vuelven con lo que hay. No es pesca industrial de arrastre donde todo se machaca. Cada pieza se trata con cuidado, se captura de forma respetuosa con el fondo marino, y llega a la lonja en condiciones óptimas. Eso se nota después en el plato. Créeme.

Cuando hablo de sabor concentrado me refiero a algo muy concreto. Pela uno de estos y fíjate en la carne. Tiene un tono rosado tirando a anaranjado, con una textura firme y sabor intenso que se queda en el paladar un buen rato. El de fuera, el de piscifactoría o el importado de otros caladeros, suele ser más aguado, más blando, con un sabor suave que se pierde enseguida. Es la diferencia entre lo auténtico y lo que intenta parecerlo sin conseguirlo.

Y mira, no digo que el de fuera sea malo. Para según qué preparaciones puede servir. Pero si lo que buscas es la experiencia gastronómica de comer marisco como se come aquí, con un Albariño al lado y el ruido del mar de fondo, entonces necesitas el de la ría. No hay sustituto posible para eso.

Camarón cocido de las lonjas de Galicia

Aquí hay un tema que me preguntan mucho: ¿lo pido vivo o cocido? Depende. Si sabes cocerlo y te gusta el ritual de prepararlo en casa, pídelo vivo. Pero si quieres algo listo para servir sin complicaciones, nosotros tenemos cocedero propio y lo preparamos en su punto justo antes de enviarlo.

El que ya viene hecho tiene la ventaja de que llega listo para consumir. Abres la caja, lo sacas, lo pones en una fuente y ya está. Para una cena informal, para un aperitivo con amigos, para picar mientras preparas otra cosa en la cocina. No necesita más. Unas cuantas piezas en un plato, un chorrito de limón si te apetece, y a disfrutar. Es un entrante que resuelve cualquier comida sin esfuerzo.

Nuestro punto de hervido es algo que hemos ido perfeccionando durante años. Hay un momento exacto en el que la carne firme queda jugosa por dentro y ligeramente crujiente en la cáscara. Un segundo de más y se pasa, un segundo de menos y queda crudo por dentro. Ese punto lo controlan los que llevan toda la vida cociendo marisco en las lonjas gallegas, y es lo que marca la diferencia entre uno bien hecho y uno mediocre.

Te cuento algo que me parece importante. Muchas tiendas venden producto hecho que se preparó días antes, se congeló y se envía así. Nosotros no. Lo cocemos el mismo día del envío. Esa frescura y calidad se notan en cada pieza que sale de aquí. No tiene ese sabor rancio que coge el marisco cuando lleva tiempo hecho y congelado. 

Cómo seleccionar el mejor camarón

Esto es algo que mucha gente desconoce y que me parece fundamental. No todo el que se vende es igual. Ni de lejos. Hay diferencias enormes en tamaño, origen y calidad. Y como por internet no puedes tocarlo ni olerlo antes de comprarlo, te voy a dar las claves para que sepas exactamente lo que estás pidiendo.

Lo primero: el tamaño. El de calidad premium no es grande. Es mediano tirando a pequeño, pero con una intensidad de sabor que no tiene nada que ver con los de cultivo, que son más gordos pero bastante más vacíos de gusto. No te dejes engañar por el tamaño. Aquí, lo pequeño es lo bueno.

Segundo: el origen. Esto es crucial. Tiene que venir de las costas gallegas, de lonjas donde se controla la trazabilidad pieza a pieza. Nosotros compramos en subasta directa en los puertos de Vigo y Marín. Cada lote tiene su documentación de origen. Cuando te decimos que es de aquí, es de aquí de verdad. No es de esos que pasan por tres intermediarios y nadie sabe realmente de dónde salen.

Tercero: el aspecto. Si lo compras fresco, tiene que tener un color vivo, los ojos negros y brillantes, y un olor a mar limpio, nada fuerte. Si huele a amoniaco o tiene manchas oscuras en la cabeza, descártalo. Cuando lo compras ya hecho, la cáscara debe tener un tono rosado uniforme y la carne debe estar firme, no blanda ni gelatinosa. Una carne que cede al tacto es señal de que algo no va bien.

Y cuarto: confía en quien te lo vende. Una tienda con más de trece años de experiencia y cientos de reseñas no se mantiene en pie si el producto no es bueno. Los clientes vuelven porque lo que reciben está a la altura de lo que esperan. Y eso, al final, es lo único que importa.

Precio y valoración del camarón gourmet

Voy a ser honesto, que es lo que toca siempre. El camarón de estas costas no es barato. Pero vamos a poner las cosas en contexto, porque merece la pena.

Estás comprando un producto de alto valor gastronómico capturado pieza a pieza con artes de pesca tradicionales. Un producto que sale del mar por la mañana y está en tu casa al día siguiente. Un producto que no se puede criar en piscifactoría ni producir en masa. La oferta depende de lo que el mar quiera dar cada día. Y eso tiene un precio que hay que respetar.

Para que te hagas una idea real: con 1kg tienes para un aperitivo generoso para seis u ocho personas. Es una cantidad que parece mucha pero que se va volando, te aviso. Y si lo comparas con lo que pagarías por ese mismo aperitivo en una marisquería de las buenas, estás ahorrando bastante. En un restaurante decente te cobran fácil el doble por la misma cantidad. Pero si buscas algo más contenido, puedes pedir una bandeja de 250 gramos como complemento a otra cosa y estiras el presupuesto.

Hay otro aspecto que muchos pasan por alto. El camarón tiene un alto contenido en proteínas de calidad y es rico en omega-3, fósforo y yodo. No es solo un capricho gastronómico, es alimento de verdad. Para quienes se preocupan por comer bien y tomar productos naturales, eso cuenta. Y cuenta mucho.

Además, hay algo que no se puede valorar con dinero: la cara que pone la gente cuando lo prueba. He visto a personas que no les gusta especialmente el marisco quedarse completamente paradas con uno en la boca. Porque el sabor es distinto a todo lo que han probado antes. Es exquisito de verdad, como descripción literal de lo que notas al comerlo, no como adjetivo de folleto publicitario.

Receta tradicional del camarón

Esta es la parte que más me gusta, porque demuestra que la sencillez gana siempre. La preparación del camarón es tan simple que casi da vergüenza llamarla receta. Pero es que no necesita más.

Coge una olla grande, llénala de agua. Echa sal, generosa, que el agua tiene que saber a mar. Una hoja de laurel. Y nada más. Punto. Cuando el agua rompa a hervir a borbotones, echa el camarón fresco de golpe. Todo junto. Y ahora viene lo que importa: cuenta un minuto. Sesenta segundos. Ni uno más. Sácalos con una espumadera y échalos directamente en un bol con agua fría y hielo para cortar la cocción de golpe. Eso es lo que hace que la carne quede en su punto, con esa textura que se busca. Si los dejas enfriando al aire, el calor residual los sigue cociendo y se pasan. El baño helado es el truco. Es lo que marca la diferencia entre uno que está correcto y uno que está perfecto.

Después, déjalos escurrir bien y a la fuente. Así, sin más. Puedes poner un cuenco pequeño al lado con limón cortado, pero ni siquiera es necesario. El camarón de calidad extra no necesita que lo disfraces de nada. Se come pelándolo con los dedos, chupando la cabeza, sacando cada gramo de carne de las patas. Hay gente que se come solo el cuerpo y tira la cabeza. Error tremendo. La cabeza concentra todo el jugo, todo el sabor. Ahí está lo mejor del bicho.

Un apunte sobre las cantidades para que no te líes: calcula unos 150 a 200 gramos por persona si es el aperitivo principal de la comida. Si va como acompañamiento de otros platos o dentro de una mariscada, con 100 gramos por cabeza vas sobrado. Pero te aviso: cuando la gente empieza a pelar, no para. Siempre mejor que sobre un poco a quedarte mirando la fuente vacía.

Otra opción que funciona muy bien es servirlo artesanalmente sobre una tabla de madera con otros mariscos de la zona. Un poco de camarón, unas navajas a la plancha, unas rodajas de pulpo, unos percebes. Montas una presentación de forma artesanal que parece un banquete y en realidad no te has complicado nada. Para una celebración o una cena especial es un acierto seguro. Sabroso, visual, fácil de preparar.

Compra camarón gallego: mariscadas y productos destacados

El camarón es un fijo en cualquier mariscada que se precie. Para muchos clientes nuestros es el complemento perfecto de la mesa: mientras cascas una centolla o pelas unas cigalas, vas picando camarones sin parar. Ese marisco que nunca falta y que siempre se acaba el primero.

Si estás pensando en montar una mariscada en casa, echa un vistazo a nuestras mariscadas preparadas. La Mariscada Grove lleva centolla, bogavante, cigalas, langostinos y percebes, todo calculado y listo. Añádele un plato de camarones aparte y tienes una cena que tus invitados van a recordar durante años. Te lo digo yo, que lo he visto muchas veces.

Entre lo mejor de nuestra selección para acompañar al camarón, las cigalas de Marín son una apuesta que no falla nunca. Y el percebe no necesita presentación: es el rey del marisco de estas costas, un producto exclusivo y espectacular. Tenemos una gran variedad de opciones para quien busca producto de la ría con garantía de origen y frescura garantizada en cada envío.

Algo que me gusta recomendar es empezar la comida con unos camarones y un Albariño bien frío. Como primer contacto con la mesa. La gente llega, ve esa fuente con los camarones rosados, empieza a pelar mientras charla, y el ambiente se crea solo. Luego sacas el plato fuerte, sea mariscada completa, pescado al horno o lo que quieras, y la gente ya está contenta antes de empezar.

Si no sabes qué cantidad pedir o cómo combinar los productos, llámanos al 986 439 677. Somos como tu pescadería de confianza, pero con envío a toda España. Te asesoramos, calculamos cantidades y te preparamos el pedido a tu gusto. Porque garantizar que cada caja que sale de aquí lleve producto de calidad del día es lo que nos mueve desde 2012.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto camarón necesito por persona?

Calcula unos 150-200 gramos si es para aperitivo principal, y unos 250 si va a ser el plato estrella de la comida. Para una mariscada completa donde hay otros mariscos en la mesa, con 100-150 gramos por comensal vas sobrado. Mejor que sobre a que falte, eso lo tengo clarísimo. Lo que sobra se come perfectamente al día siguiente guardándolo en la nevera bien tapado. No lo dejes a temperatura ambiente más de un par de horas.

¿Se puede congelar?

Poder, puedes. Pero pierde bastante. Es un marisco muy fino y la congelación le afecta a la textura de forma notable. Si lo congelas crudo, al descongelarlo la carne queda más blanda de lo que debería. Ya hecho aguanta algo mejor, pero tampoco es lo mismo ni de lejos. Mi recomendación: cómpralo para comerlo en el momento y no lo guardes más de dos días. Si te sobra, mejor la nevera y al día siguiente que meterlo en el congelador.

¿Qué diferencia hay entre camarón y quisquilla?

Confusión muy habitual que me encuentro cada semana. Cuando hablamos de este crustáceo nos referimos al Palaemon serratus, un crustáceo de estas costas con un sabor muy concentrado y un tamaño medio. La quisquilla es más pequeña, más transparente, y suele venir de otras zonas costeras. El camarón tiene la carne más firme, un sabor más potente y un precio más elevado porque se pesca en cantidades limitadas con métodos que llevan generaciones sin cambiar. No es lo mismo aunque se parezcan visualmente, te lo aseguro.

¿Cuál es la mejor época para comprarlo?

Se captura durante casi todo el año, pero hay meses mejores que otros. En otoño e invierno está más lleno y más rico: de octubre a marzo es cuando mejor lo vas a encontrar. En verano también hay, pero la calidad varía según las vedas y las condiciones del mar. Si quieres ir sobre seguro, llámanos y te informamos del estado actual del producto. No te vamos a vender algo que no esté en su punto, eso puedes tenerlo claro.

¿Cómo sé que es realmente gallego?

Buena pregunta. Y necesaria, porque hay quien vende camarón de importación haciéndolo pasar por producto de la ría. Eso pasa en este sector y en muchos otros. En nuestra tienda, todo sale directamente de los puertos de Vigo, Marín y las Rías Baixas. Compramos en subasta cada mañana. La trazabilidad es completa, desde el barco que lo captura hasta tu mesa. Si compras en una tienda física, pide siempre la procedencia. Y si la respuesta es vaga o no te convence, desconfía. El gallego tiene un sabor y un aspecto que lo delatan, pero para eso hay que haberlo probado al menos una vez.