Angulas del Miño (En Veda)

95,00 € (Precio por Bandeja)

DISPONDREMOS DE ANGULA FRESCA EN OCTUBRE 2026!!


*Lo presentamos en Bandejas perfectamente sellado y precocinadas para que conserve toda su calidad y frescura.

Simplemente saltear un poco de ajo cortado en láminas y aceite de oliva (guindilla opcional). Cuando esté un poco doradito añadir la angula removiendo un minuto y servir.

Angula Blanca 95,00 € / Bandeja

 
Angula Negra 154,00 € / Bandeja

 

Precio angulas: compra online y envío a tu casa en 24h

Si buscas el precio de las angulas y quieres saber dónde conseguir las auténticas, estás en el sitio correcto. Te cuento qué vendemos, cuánto cuesta, cómo te lo enviamos y cómo prepararlo. Y si al final te decides, tanto mejor. Pero no te voy a presionar. El producto habla solo. Lleva haciéndolo siglos.

Qué es la angula: el alevín de la anguila que nace en el mar de los Sargazos

La angula es el alevín de la anguila europea. Tiene uno de los ciclos biológicos más raros que existen. La cría de la anguila nace en medio del Atlántico, a miles de kilómetros de aquí, y las larvas flotan arrastradas por las corrientes durante dos o tres años hasta que alcanzan las costas europeas. Transparentes, finas como un fideo gordo, con los ojos como dos puntos negros. Buscan la desembocadura del río para remontar aguas arriba. El contacto con el agua dulce es lo que activa su crecimiento.

Y aquí está el problema. No se puede cultivar. Se ha intentado en laboratorios de medio mundo, millones de euros invertidos, y no hay vivero capaz de hacer que se reproduzca en cautividad. Se niega a desovar fuera de su hábitat natural. Cada pieza que llega a tu plato ha hecho ese viaje por su cuenta. Cruzando un océano hasta los ríos europeos. Sin atajos. Sin forma de comercializar nada que no venga directamente del agua.

Por eso cuesta lo que cuesta.

Angula de lomo negro del río Miño: producto gourmet premium

Aquí es donde quiero que prestes atención. Porque esto lo sabe muy poca gente y marca toda la diferencia.

Cuando la cría acaba de llegar del mar es transparente, casi blanca. Esa es la que más se ve en los mercados vascos por Navidad, la que todo el mundo asocia con este manjar. La que tradicionalmente se ha servido en recipiente de barro y la que sale en las noticias cada diciembre cuando hablan de precios desorbitados.

Pero hay otra categoría. La de lomo oscuro. Cuando lleva unos días remontando la corriente, pegada al fondo fangoso, le sale una línea oscura por el dorso que va de la cabeza a la cola. No es suciedad. Es maduración. Más cuerpo. Más intensidad. Un sabor que la blanca no alcanza. Es un auténtico manjar para los paladares más exigentes, y es uno de los productos más apreciados de toda la gastronomía española.

La blanca la tenemos a 95 euros los 100 g. La oscura, angulas premium de categoría superior, a 154 euros los cien gramos. Es un producto de lujo. No lo voy a disfrazar. Pero piensa en lo que estás comprando: un animal salvaje que ha cruzado un océano, que nadie puede criar artificialmente, que cada año es más escaso, pescado a mano en noches sin luna por gente que lleva toda la vida en el río. Eso no tiene equivalente en ningún otro alimento del mundo.

Si no tienes claro qué elegir, blanca o negra, llámanos al 986 439 677. Te explico la diferencia en dos minutos. La blanca es más sutil, ideal si es tu primera vez. La oscura es para quien ya sabe lo que quiere y busca el golpe de sabor más potente. Las dos son excepcionales. Pero la oscura, o mejor dicho, la pigmentada, tiene algo que engancha de otra manera.

Angulas frescas: precio y dónde comprar online

Vamos a lo que todo el mundo quiere saber. ¿Cuánto cuestan? ¿Por qué? ¿Merece la pena?

El kilo se mueve entre los 870 y los 1.500 euros dependiendo del mes. En noviembre, cuando arranca la temporada, suele estar más asequible. En diciembre se dispara por la demanda navideña y en lonja se han llegado a pagar barbaridades. Los meses inteligentes para comprar son febrero y marzo: más oferta, menos presión, el mejor precio del año. Te lo digo yo, que llevo años viendo cómo fluctúa.

Nuestro precio hoy está en la web, actualizado según lo que pagamos en lonja. No inflamos márgenes. Compramos directamente a pescadores, sin intermediarios, sin distribuidores. De la orilla a nuestra caja y de nuestra caja a tu mesa.

¿Cuánto necesitas? Te lo pongo fácil. Para un entrante generoso, cien gramos por persona. Si quieres que sea el plato estrella de la cena, 150 gramos. Para una pareja que quiera darse un homenaje, con 250 gr entre los dos vais sobrados. Esto no es marisco para servir en fuentes enormes. Es un producto concentrado que se disfruta en pequeñas cantidades y deja huella.

Te hago las cuentas. Si sois cuatro para una cena especial y queréis un entrante de estos antes de, yo qué sé, una mariscada o un plato de pescado fresco, con una bandeja para la mesa es más que suficiente. Sale a unos 60 gramos por cabeza. No parece mucho pero te aseguro que con esta densidad de sabor, lo notas. Y los que piden poco la primera vez me llaman a la semana para duplicar. Me ha pasado cientos de veces. Porque una cosa es ver una foto en internet y otra muy distinta tenerlas delante, recién hechas, con ese aceite chisporroteando y el aroma llenando la cocina entera. Ahí es cuando lo entiendes.

Los gastos de envío son 10 euros a toda la península. Si tu pedido supera los 120 euros el transporte es gratis. Con una bandeja ya estás ahí, así que meter algo más de nuestra selección de marisco gallego para completar la cena es sentido común. Unas cigalas, unos percebes si hay temporada, lo que te apetezca. Todo sale en la misma caja, mismo día.

Compra ahora desde la web o llámanos al 986 439 677. Te montamos el pedido por teléfono si lo prefieres.

Comprar angulas online: envío refrigerado en 24h

Te respondo con un dato. Llevamos desde 2012 enviando pescados y mariscos a toda España. Miles de pedidos. Y este es uno de los productos que más cuidamos en el envío porque lo necesita. Vivo y delicado, no perdona una mala manipulación. En la ficha de nuestras angulas tenemos buenas valoraciones de clientes. La mayoría son gente que repite.

El proceso es directo. Las seleccionamos en la lonja. Las pesamos al gramo. Las empaquetamos el mismo día en caja isotérmica con gel de hielo. Transporte refrigerado urgente. En 24 horas las tienes en tu puerta. Da igual que estés en Madrid, en Zaragoza, en Sevilla o en cualquier punto de la España peninsular.

Cuando abras la caja vas a notar el frío. Eso es buena señal. El producto viene en su bandeja, limpia, lista. Si la pides cocida, que es como la enviamos normalmente, solo tienes que darle un golpe de calor con aceite y ajo. Poco más de un minuto. Y a la mesa.

Puedes elegir día de entrega. Si la cena es el sábado, sale el viernes por la mañana. Nochevieja, cumpleaños, un jueves cualquiera porque te da la gana. Dinos cuándo.

Y una cosa que me parece importante. Si recibes un pedido y algo no está como debería, lo solucionamos. Sin dramas. Un producto así merece un servicio así. Llevamos desde 2012 haciendo esto precisamente porque nos importa que el cliente repita. Un cliente que compra una vez y no vuelve no nos sirve de nada. Queremos que vuelvas.

Un apunte. Hay gente que se monta cenas brutales combinando este producto con otras cosas de la tienda. Angulas de entrante, unas cigalas de Marín a la plancha de segundo, un Albariño para acompañar. Una cena así en un restaurante bueno te sale por cuatrocientos euros fácil. Aquí, bastante menos. Y con producto del día, no de cámara.

¿Quieres hacer tu pedido? Entra en la web o llama al 986 439 677. Personas, no máquinas. Te atendemos, te aconsejamos y te preparamos el pedido a medida. Para eso estamos.

Pescar angulas en el río Miño: temporada y pesca artesanal

La pesca de la angula es nocturna. Los anguleros salen cuando no hay luna, en noches cerradas, porque las crías huyen de la luz. Trabajan con cedazos en la desembocadura, donde el agua salada se encuentra con la dulce. Es un oficio artesanal que pasa de padres a hijos.

La temporada de pesca va de noviembre a marzo. Cinco meses. Y no todos son iguales. Las primeras semanas suelen ser flojas. Febrero es normalmente el mejor, cuando el río baja con fuerza y arrastra más crías. La veda es estricta y cada año se endurece porque la especie no se recupera. Los pescadores no pueden salir cuando quieren ni capturar lo que quieren. Hay noches que se vuelven a casa con las manos vacías. Y hay noches buenas en las que una faena compensa una semana entera de espera. Pero eso cada vez pasa menos.

Cada captura se lleva a la lonja ese mismo día. De la orilla a la subasta en cuestión de horas. Y de ahí a nosotros. Angulas frescas del río Miño, directas a tu cocina sin paradas intermedias. Eso es fresco de verdad.

Y un dato que no suele salir en las noticias. Lo que no te cuentan cuando hablan de precios desorbitados en Navidad es que detrás de cada captura hay una persona con las manos heladas metido en el agua a las tres de la madrugada, en diciembre, con el agua a cinco grados. El monte y el río. Eso no es un oficio glamuroso. Es un trabajo durísimo que cada vez hace menos gente. Y eso también explica lo que cuesta.

Receta tradicional de angulas al ajillo con pescados del mar

Es la cría más cara del mundo. Y la forma más clásica de prepararla es la más sencilla que existe.

Cazuela de barro. El barro retiene el calor y llegan a la mesa chisporroteando, que es como se tienen que comer. Aceite de oliva virgen extra generoso, tres dedos. Ajo y guindilla laminados, fuego medio. Que se dore el condimento sin quemarse, diez segundos, y sacas. La angula cocida va directa al aceite caliente. Treinta segundos removiendo con tenedor de madera, nunca de metal. El sofrito por encima. A la mesa. Inmediatamente.

La cocción no tiene misterio porque ya viene precocida de nuestra tienda. La angula fresca cocida que enviamos solo necesita ese golpe de calor final. Si te pasas, se encoge. No hay que cocer nada más, todo está hecho. Treinta segundos. Cuarenta como mucho.

¿Con qué acompañar? Pan de pueblo para mojar en ese aceite. Un vino gallego blanco bien frío. Un Albariño de las rías gallegas. Esa acidez fresca cortando la untuosidad del aceite. No hay combinación mejor.

Hay quien hace revueltos con huevo. Dos huevos por cada porción de angula. Es una forma de estirar la ración y queda rico, sobre todo como entrante antes de otros platos de pescado o marisco. Pero si me preguntas a mí, la preparación en el barro con el aceite y nada más es insuperable. El producto no necesita compañía para brillar. Ni salsa. Ni guarnición. Nada.

Sobre conservación: si no vas a cocinar en el momento, nevera directamente. Parte baja, donde más frío hace. En su bandeja, sin tocarla. Y a darle cuenta en las primeras 24 horas. Cada hora que pasa se nota un poquito menos. Es género del agua que necesita respeto. Cuanto antes lo cocines, mejor estará. Y si te sobra, que no te va a sobrar, pero por si acaso: nunca las recalientes. Se arruinan.

Si necesitas ayuda con la preparación o quieres que te aconsejemos sobre cantidad y tipo, llámanos al 986 439 677. En dos minutos te lo explicamos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre gulas y angulas?

Las gulas son sucedáneo. Surimi. Cuestan 3 euros la bandeja y las encuentras en cualquier supermercado, al lado de las barritas de cangrejo. La angula es un animal salvaje que ha cruzado el Atlántico. El sabor no tiene absolutamente nada que ver. La textura tampoco. La gula es gomosa y firme. La de verdad es suave, delicada, casi frágil en la boca. Es como comparar cangrejo de verdad con palitos de mar. Quien te diga que es lo mismo no ha probado las dos cosas juntas.

¿Las angulas de verdad saben a algo?

Tienen un sabor sutil, marino, delicado. No es un golpe fuerte como el percebe o la gamba. La gracia está en la textura, en cómo absorben el sabor del aceite con el sofrito, en ese mordisco suave que se deshace. Gente que esperaba algo potente se sorprende la primera vez. Las mejores angulas son las que te hacen cerrar los ojos y masticar despacio. Es un sabor que no golpea. Envuelve. Y una vez que lo entiendes, engancha.

¿Cuándo es temporada de angulas?

De noviembre a marzo. Diciembre es el mes más caro por la demanda navideña. Febrero y marzo son los meses inteligentes: más oferta, menos presión, mejores precios. Fuera de temporada no hay producto. Lo que ves en restaurantes en verano es congelada. Si quieres saber qué tenemos disponible, llama al 986 439 677 o entra en la web.

¿Cuántas angulas necesito por persona?

Para entrante generoso, cien gramos por cabeza. Si quieres que sea el protagonista de la cena, 150 gramos. Para una pareja, una bandeja entre los dos es más que suficiente. No hace falta más. Es producto concentrado. Si no tienes claro cuánto pedir, llámanos y te calculamos según tu cena y tus comensales. Rio miño, Atlántico, lo que sea: este producto rinde mucho porque es intenso.

¿Se pueden congelar las angulas?

Poder puedes. Pero pierden. La textura se vuelve gomosa y el sabor baja bastante. Si vas a pagar lo que cuestan, cómetelas el día que llegan. O al siguiente. Para eso las enviamos con cadena de frío en 24 horas: para que las disfrutes como recién salidas del agua. Congelarlas sería tirar el dinero, la verdad. Si quieres tener reserva para otro día, hay productos que aguantan bien el congelador, como el pulpo o el rape envasado al vacío. Pero la angula no es uno de ellos. Es para disfrutar en el momento.