Ningún producto
149,00 € (Precio por Pieza)
Langosta Roja o Real gallega. Las enviamos vivas para que las prepare usted a su gusto, o cocidas con agua de mar y laurel.
Premium Gourmet. Producto nunca congelado.
| 900-1100 gramos | 149,00 € / Pieza |
|
¿Estás buscando una pescadería online de confianza para conocer el langosta precio y adquirir un producto fresco de calidad? En Galicia Marisco te ofrecemos langosta gallega, seleccionada en origen y lista para que disfrutes en casa. Desde nuestra tienda puedes comprar marisco online o acceder a la sección de comprar pescado online con la tranquilidad de que todo llega con cadena de frío garantizada.
Ya puedes disfrutar de nuestras langostas rojas Gallegas de la más alta calidad. Si quieres comprar marisco auténtico, no dejes pasar esta oportunidad.
Llevo muchos años moviendo género del mar. Cada mañana temprano en las lonjas de Vigo y Marín, pujando en subasta, seleccionando lo mejor del día, descartando lo que no da la talla. Y si hay un marisco que me sigue generando respeto después de tanto tiempo, que me hace parar y mirar cada vez que aparece en la subasta, es la langosta roja. No sé si es el animal en sí, con esas antenas interminables y esa presencia que impone, o si es saber todo lo que ha costado sacarlo del fondo del mar. Probablemente las dos cosas juntas.
Lo que me fastidia es buscar por internet y encontrar fichas de producto que te ponen un número y punto. Sin explicarte de dónde sale ese número, ni por qué vale lo que vale, ni qué diferencia hay entre pedirla en vivo o cocida, ni cuándo es mejor época para comprarla. Esas preguntas nadie las responde bien. Así que aquí va todo lo que sé de primera mano, sin adornos y con los datos encima de la mesa. Que luego decidas tú.
Es un crustáceo decápodo de la familia Palinuridae, nombre científico Palinurus elephas, que suena muy de enciclopedia pero lo que importa es esto: no tiene pinzas. Eso es lo primero que sorprende a todo el mundo. La gente viene con la imagen de la americana, la de las pinzas enormes. Lo que tiene es una antena a cada lado, largas de verdad, que pueden superar la longitud del propio cuerpo y que usa para orientarse por los fondos oscuros donde vive. Es básicamente su radar. El cuerpo se divide en dos partes bien diferenciadas. La primera es el cefalotórax o cabeza, que es toda la zona delantera cubierta por un caparazón duro, curvado, lleno de espinas por todas partes. La cabeza es espinosa, con protuberancias que le dan un aspecto prehistórico. Tiene dos ojos protuberantes protegidos por sendas proyecciones espinosas a cada lado, como cuernecitos, y un rostro que en sí es pequeño, casi insignificante comparado con el volumen del caparazón, pero que junto con todo lo demás le da una pinta que impone bastante cuando la tienes delante en la mesa de la lonja.
La segunda parte es el abdomen o cola. Ahí es donde está todo lo que busca el que la compra. Ancha, musculosa, con segmentos articulados que le permiten flexionarse de golpe para escapar nadando hacia atrás, que es lo que hace cuando se siente amenazada. Las patas son finas, cinco pares en total, adaptadas para caminar por el fondo más que para nadar. Y la coloración, que esto confunde a mucha gente. En vivo tiene un color rojo parduzco oscuro, tirando a violeta en el lomo, con manchas amarillas dispersas por el caparazón y la cola. Es al cocerla cuando adquiere ese rojo intenso que todo el mundo asocia con este manjar. Uno grande puede medir entre 25 y 50 centímetros contando todo.
Este animal suele habitar en fondos rocosos a una profundidad de entre 5 y 160 metros, aunque lo normal es encontrarlo entre los 20 y los 70. Es de hábitos nocturnos, así que de día se mete en grietas y cuevas entre las rocas y no sale ni a tiros. Por la noche es cuando se activa y sale a alimentar su apetito buscando alga, erizos de mar, moluscos pequeños, restos orgánicos. Una alimentación variada que le da a su carne un gusto particular, más fino y delicado que el de otros crustáceos que se alimentan de forma más agresiva.
La pesca en Galicia es artesanal y punto. Nasas, una a una, en zonas rocosas donde el arrastre no puede entrar ni aunque quisiera. Los mariscadores las calan en los sitios que conocen desde que eran críos, las dejan reposar y las recogen a mano. No hay forma industrial de capturar este marisco. Cada pieza que llega a subasta ha pasado por las manos de un profesional que se la ha jugado en esas aguas. No es un producto que puedas criar en bateas ni cultivar en piscifactorías. Sale cuando sale, y cuando no hay, no hay. Y eso, combinado con la presión que ha sufrido la especie durante décadas de sobreexplotación, explica bastante de lo que vas a ver cuando mires lo que cuesta.
Si hay una zona que se asocia a este crustáceo con mayúsculas, esa es la costa entre Fisterra y Malpica. Los fondos rocosos de esa zona crean el hábitat perfecto y las condiciones del agua son excepcionales: fría todo el año, corrientes cargadas de nutrientes, fondos sin contaminar. La pieza procedente de ahí tiene fama entre los profesionales del sector, y no por marketing, sino porque de verdad se nota la diferencia.
La auténtica langosta gallega es uno de los mariscos más apreciados de toda la atlántica europea. Pero cada vez hay menos. Décadas de sobreexplotación han diezmado las poblaciones y las capturas son limitadas. Por eso el mercado le pone unas cifras que reflejan lo que es: un producto escaso, artesanal, que no se puede fabricar ni acelerar. Un lujo con todas las letras.
Vamos a los números, que probablemente te han traído aquí. Y te aviso ya: no son baratos. Pero cuando termines de leer esto vas a entender por qué, y vas a decidir tú si merece la pena o no. Yo creo que sí, obviamente, pero prefiero que lo juzgues con los datos delante.
En galiciamarisco.com la pieza sale a 149 euros aproxidamente. Un ejemplar de buen tamaño que pesa entre 700 gramos y un kilogramo. En la subasta el precio por kilo se mueve entre los 110 y 150 euros según época del año, demanda y talla. En Navidad se dispara, en verano baja algo, pero nunca baja mucho porque la oferta siempre es corta. Y luego está la merma, que es lo que nadie te cuenta y a mí me parece lo más importante de todo. Al cocerla se pierde entre un 25% y un 30% del peso. Pesar cada pieza antes es fundamental si quieres calcular bien. Un kilogramo en vivo te deja unos 700-750 gramos cocidos. Y de esos, lo aprovechable es básicamente el abdomen y algo de los apéndices. Para una persona, medio kilogramo es una ración generosa. Para dos, un kilogramo va sobrado.
¿Y en el mercado en general? Las cifras varían bastante según el canal. Hay quien vende producto congelado por 29 euros la unidad, pero cuidado: un crustáceo congelado y uno recién sacado del agua son dos tipos completamente diferentes. La textura, el sabor, la experiencia al comerlo. No tiene nada que ver. Al final el valor está en saber qué estás comprando, de dónde viene y cuántas horas lleva fuera del agua. Y esa diferencia, cuando la pruebas, no se te olvida.
La pregunta que más nos hacen. ¿La pido en vivo o cocida?
Si sabes cocinar marisco y quieres esa experiencia de meterlo tú mismo en la olla, pídela en vivo. Va a llegar a tu casa en papel vegetal, moviéndose, fresquísima. La metes en agua hirviendo con sal y laurel, unos 15-17 minutos por kilogramo, y lo que sale de ahí no te lo mejora ningún restaurante. Eso te lo garantizo. Pero si te da respeto la cocción o simplemente prefieres no complicarte, la cocemos nosotros en nuestro cocedero antes de enviarla. La preparamos justo antes de que salga, para que llegue en su punto exacto. El coste de cocción es mínimo y te ahorras la incertidumbre de pasarte o quedarte corto, que con un producto a este precio no te apetece experimentar.
Cada pieza se selecciona a mano en la subasta. No compramos de cámara ni de importación. Es producto fresco gallego, del día. Lo que recibes salió del agua menos de 24 horas antes. Viaja en caja isotérmica con gel de hielo, por transporte urgente refrigerado. El porte son 10 euros, gratis a partir de 120 euros de pedido. Si juntas esto con algo más de nuestra selección de marisco gallego, lo amortizas fácil. Y si no tienes claro nada, llámanos al 986 439 677. Te asesoramos como si estuvieras delante del mostrador en el puerto. Llevamos desde 2012 enviando género del Atlántico a toda España y miles de clientes repiten. Cuando alguien prueba lo que es recibir producto de lonja al día siguiente, ya no vuelve atrás.
A la plancha. Esa es mi forma favorita y la que recomiendo a todo el que la compra por primera vez. La partes por la mitad a lo largo, un hilo de aceite de oliva, unos minutos por cada lado en la sartén bien caliente o en la brasa, y lo que sale de ahí tiene un sabor a mar limpio que no se parece a nada que hayas probado antes. La carne es blanco puro por dentro, fina, con una textura sedosa que el bogavante no alcanza. Son dos mundos completamente distintos.
Y en cuanto a nutrición, es prácticamente todo proteína. Baja en grasa, rica en calcio, fósforo y vitaminas del grupo B. Una variedad de crustáceo que alimenta de verdad.
En galiciamarisco.com sale a 149 euros la pieza, con un peso de entre 700 gramos y un kilogramo. En subasta las cifras oscilan entre 110 y 150 euros el kilogramo según temporada y demanda. Ten en cuenta que al cocerla se pierde un 25-30% del peso, así que el coste real de lo comestible es más alto. Es un producto escaso, de captura artesanal, y eso se refleja en lo que se paga.
Son crustáceos distintos. Este animal no tiene pinzas, tiene antenas y su pulpa es más fina y delicada. El bogavante tiene pinzas grandes, textura más firme y contundente, y suele ser algo más barato. Y ojo: lo que venden como "lobster" en supermercados a 15-16 euros normalmente es bogavante americano congelado, que no tiene nada que ver con lo que estamos hablando aquí. Si nunca has probado la gallega de verdad, probablemente no has comido la auténtica. Mucha gente cree que sí y no es así.
Depende de ti y de tu experiencia en la cocina. En vivo te da máxima frescura y control total sobre la cocción, pero necesitas saber manejarla y no todo el mundo se atreve la primera vez. La cocida sale de nuestro cocedero justo antes del envío, en su punto exacto, y es la opción más cómoda con diferencia. La diferencia de gusto es mínima si la cocción se hace bien, que en nuestro cocedero se hace bien siempre. Para tu primer pedido, te recomiendo cocida sin dudarlo. Cuando le cojas el punto y te sientas seguro, prueba con la otra opción.
Se captura todo el año pero los mejores meses van de mayo a septiembre, cuando el agua está más templada y las capturas son más regulares. En Navidad la demanda se dispara y las cifras suben. Si quieres la mejor relación calidad-coste, compra entre primavera y verano. Evita las fiestas de diciembre si puedes: ahí se pone todo por las nubes y la espera es más larga porque todo el mundo quiere lo mismo a la vez.
Entre un 25% y un 30%. Una pieza de un kilogramo te deja unos 700-750 gramos cocida. De ahí, lo aprovechable del abdomen y los apéndices es aproximadamente la mitad del peso cocido. Esto es algo que casi nadie te explica pero que importa para calcular raciones y para entender el coste real de lo que estás comiendo. Si vas a preparar una cena especial para cuatro, más vale calcularlo bien para que no falte ni sobre.